La lucha es larga, comencemos ya…

Camilo Torres

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Partiendo de la vital importancia de desarrollar esta cualidad en todo militante revolucionario, hacemos este pequeño escrito que busca tejer aportes de  camaradas que han visto en el tema del ejemplo una necesidad ineludible e irrefutable para la construcción simultánea de la nueva sociedad.

El proceso de la revolución debe llevarnos a construir un nuevo modo de producción socialista, donde las relaciones para producir estén establecidas por acuerdos comunes, equitativos y sobre la base de socializar los medios de producción, el producto del trabajo y su excedente, pero simultáneamente en este proceso se debe ir forjando y puliendo el “nuevo hombre” y mujer del que hablo el Che Guevara, por lo tanto, en nuestra lucha por la trasformación de la sociedad debe ir creándose simultánea las condiciones del nuevo mundo y la nueva humanidad. Esto quiere decir que no debemos esperar la nueva sociedad para comenzar a fomentar o desarrollar los nuevos valores en la humanidad.

El reto está planteado con mayor ímpetu a quienes decidimos emprender la ardua y noble tarea de trasformar la realidad: a la militancia revolucionaria. La cual debe ser la vanguardia en la práctica de los nuevos valores y así como nos dijo el fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua FSLN Carlos Fonseca “Es preciso que tomemos en serio la responsabilidad que la historia ha depositado en nuestras manos”

Vale traer a nuestra memoria que la derecha internacional y nacional dentro de su estrategia de minar nuestras ideas revolucionarias, también hace uso de nuestras limitantes y errores orgánicos e ideológicos, las cuales aprovechan y propagandizan en virtud de sus intereses. Una limitante que suelen generalmente resaltan son nuestra prácticas poco revolucionarias, que no obedecen en esencia a nuestras ideas, sino a las del enemigo. Esto hay que comprenderlo también en el marco del sistema capitalista y del modelo neoliberal, en el cual hemos sido socializados y en el que hoy subsistimos, por ello, a pesar de que este sistema nos invite, nos seduzca o sugestione a las prácticas  egoístas, individualistas, egocéntricas, consumistas, fetichistas, clientelistas, entre otras, las y los revolucionarios debemos salir de entre el fango como semillas de libertad y nueva vitalidad. Esto sin duda se traduce en uno de los mayores retos que la militancia de izquierda debemos ir librando.

Para eso quiero tejer solo algunas valoraciones de compas que han visto en la cualidad de ejemplaridad un aspecto fundamental en nuestro camino.

Comenzamos entonces con uno de los grandes ejemplos vivos que la historia de los pueblos nos ha dado como luz y guía, hablamos precisamente del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien nos dijo a la juventud:

“El joven orgulloso no puede ser un Joven Comunista.  El Joven Comunista ha de ser, antes que nada, un compañero modesto, porque la modestia es una de las primeras virtudes del revolucionario.  El que se crea superior a los demás, o que trate a los demás con espíritu de superioridad, no puede ser un Joven Comunista; quien le restriegue a otro sus presuntas virtudes, no puede ser un Joven Comunista; quien le niegue a otro el compañerismo, quien le niegue a otro la ayuda, quien le niegue a los demás el brazo generoso para ayudarlo, quien quiera hundir a un joven, pisotearlo, en vez de ayudarlo, no puede ser un Joven Comunista.  Porque el Joven Comunista tiene que ser un apóstol de sus ideas, un predicador de sus ideas, y tiene que predicar, en primer lugar, con el ejemplo; tiene que conquistar jóvenes y no alejar jóvenes” [1]

Por eso cuando Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores  habla en el 2006 de las 15 cualidades de Fidel, el ejemplo personal es una  virtud que resalta en este revolucionario.

“El ejemplo personal: Fidel entronizó en Cuba la idea de que no se le puede pedir a la gente lo que uno no está dispuesto a hacer antes. Quizás uno no lo hace, pero los que lo siguen tienen que saber que uno está o estuvo dispuesto a hacerlo. Por eso Fidel, desde que recibió al primer ciclón en Cuba, después del triunfo, en el lugar probable por donde el ciclón llegaría —y lo hizo así durante 45 años y el pueblo lo vio allí, en el medio del huracán, dirigiendo, arriesgándose con los que estaban ahí—, desde ese momento lo convirtió en práctica para los cubanos.

No hay un dirigente cubano que no esté cortado con esa tijera, que no entienda la idea de que el ejemplo personal es esencial y es deber, y que los jefes han de ir delante; que los jefes solo tienen derecho a más sacrificio, y que el único privilegio que puede dar un cargo o una militancia en Cuba, porque militar en nuestro Partido es resultado de un proceso que incluye también el que los compañeros, la masa de los que no son militantes, consideren que ese aspirante tiene ejemplaridad y autoridad suficientes, por eso no es masivo nuestro Partido; la idea de que militar en el Partido de la vanguardia o tener una responsabilidad da solo derecho a más sacrificios y más restricciones, es un legado de Fidel. Por eso no hubo en Cuba combate, huracán, trabajo que requiriera sacrificio y esfuerzo, en el que Fidel no estuviera.

El ejemplo personal, la autoridad que emana de ir delante, de dar el ejemplo, de guiar con la actuación propia es un aporte de Fidel”[2]

Seguramente esta práctica y pensamiento está íntimamente vinculado con la convivencia y compartir de Ernesto Che Guevara que nos dice que los revolucionarios estamos guiados por grandes sentimiento de amor, partiendo de esto nos señaló:

“…todos los días hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilización.”

Además nos planteó la enorme tarea de construir el “hombre nuevo”

“El hombre debe transformarse al mismo tiempo que la producción progresa; no realizaríamos una tarea adecuada si fuéramos tan sólo productores de artículos, de materias primas y no fuéramos al mismo tiempo productores de hombres.”

Y a la militancia revolucionaria nos hizo la siguiente advertencia:

“El camino es largo y lleno de dificultades. A veces, por extraviar la ruta, hay que retroceder; otras, por caminar demasiado aprisa, nos separamos de las masas; en ocasiones por hacerlo lentamente, sentimos el aliento cercano de los que nos pisan los talones. En nuestra ambición de revolucionarios, tratamos de caminar tan aprisa como sea posible, abriendo caminos, pero sabemos que tenemos que nutrirnos de la masa y que ésta solo podrá avanzar más rápido si la alentamos con nuestro ejemplo.”[3]

Mónica Baltodano, en la exposición que realizo para el Seminario “La política de formación de cuadros”, organizado por el Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil  en abril 2005,  sostuvo:

“Selección de cuadros y formación para desarrollar cualidades y crecer dentro del pueblo con base al ejemplo: Frente a ese desafío, el conjunto de cuadros que conformaban el Frente Sandinista eran cuidadosamente seleccionados de entre los mejores luchadores del pueblo. En particular se priorizaba la combatividad, la disposición a la lucha, pero se cuidaba el proceso de formación de cualidades que garantizarían el crecimiento entre el pueblo, y su incorporación a la lucha. Si el objetivo era sumar más y más nicaragüenses del pueblo a la lucha, esta suma sólo se conseguiría siendo ejemplo. “El soldado revolucionario se ganará la confianza del campesinado dándole pruebas de sinceridad y honradez porque esto es más convincente que la más ardorosa proclama”. El pueblo sólo nos creerá por la fuerza de nuestro ejemplo, sostenía Carlos Fonseca”[4]

Así mismo la intelectual de izquierda Marta Harnecker en su libro “Un mundo a Construir: nuevos caminos” nos señala a la militancia:

“Que con su forma de vivir y trabajar políticamente prefiguren la nueva sociedad:  

Hemos dicho anteriormente que una de las dificultades que enfrentamos en la construcción del socialismo es la herencia cultural de nuestros pueblos, del tipo de conciencia heredada. Tenemos que empezar a construir el socialismo sin tener todavía un pueblo que haya hecho suyos los valores socialistas. Pero, por otra parte, no podemos construir el socialismo sin hombres y mujeres socialistas, ¿cómo resolver esta contradicción? Lo que ocurre es que existen personas que —a través de su compromiso con luchas anteriores— han logrado transformar su conciencia y empezar a practicar los valores socialistas. Esos deben ser los militantes que conformen el nuevo instrumento político.

Los militantes debemos cuidar que nuestra propia práctica no se contradiga con los valores de la nueva sociedad que queremos construir… es fundamental que presentemos un perfil ético netamente diferente, que seamos capaces de encarnar en nuestra vida cotidiana los valores que decimos defender. Debemos ser democráticos, solidarios, dispuestos a cooperar con los demás, a practicar la camaradería, la honestidad a toda prueba, la sobriedad. Debemos proyectar vitalidad y alegría de vivir. Nuestra práctica debe ser coherente con nuestro discurso político.”[5]

Termino con decir que así como no habrá sociedad nueva sin un salto del desarrollo al modo de producción socialista y de las nuevas relaciones sociales de producción, no habrá también una nueva sociedad, sino hacemos desde ya la nueva humanidad que afronte la “fuerza de la costumbre” de la vieja sociedad y que construya, trasforme y defienda el naciente modo de vida.

Y como dijo Camilo Torres en la carta a los cristianos en 1965…

 La lucha es larga, comencemos ya… [6]

Árbol Monge

[1] Fidel Castro Ruz, discurso de en la clausura del Congreso de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, en el Stadium Latinoamericano, el 4 de abril de 1962.
[2] Felipe Pérez Roque, ministro de relaciones exteriores Intervención en la sesión plenaria del Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel, celebrado en el Palacio de las Convenciones, el 30 de noviembre del 2006, “Año de la Revolución Energética en Cuba”
[3] Ernesto Che Guevara: El socialismo y el hombre nuevo en cuba
[4] Mónica Baltodano: Exposición para el Seminario La política de formación de cuadros: elaboración teórica, experiencias y actualidad, organizado por el Movimiento de los Sin Tierra (MST) Brasil – pdf Experiencias prácticas de formación de cuadros. 30-04-2005
[5] Marta Harnecker, Un mundo a construir (nuevos caminos) 31-12-201
[6] Camilo Torres, Carta a los Cristiano. 1965 https://www.marxists.org/espanol/camilo/cristianos.htm
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